Si algo te enseñan 25 años en este sector es que no puedes quedarte quieto. Siempre tienes que pedalear porque si no la bicicleta se cae.
Ese movimiento constante es lo que hoy me permite mirar atrás con la fortaleza de haber superado mil batallas y la satisfacción de ver cómo hemos evolucionado. Ha sido un viaje largo, donde he aprendido que la tecnología cambia, pero lo que de verdad cuenta es saber que vas a estar ahí cuando más te necesiten.
Empecé en este sector con una maleta llena de proyectos y muchas ganas de aportar algo más (ahora le llaman valor) a los laboratorios de control de calidad e investigación. Pero el camino no ha sido fácil. He tenido noches de insomnio preocupado por la continuidad del proyecto, momentos de incertidumbre, crisis, pandemias, desengaños, duras competencias…, y angustia por no poder dar la respuesta que un cliente necesitaba.
Aprender de técnica, procesos y costes es parte del viaje, pero como todo en la vida, también en la profesional, superar las etapas difíciles es lo que realmente te da temple y perspectiva. Al final, he descubierto que nuestro mayor activo no es sólo lo que sabemos o hacemos, sino la confianza que generamos en quienes trabajan con nosotros.
Hoy, al hacer balance de este cuarto de siglo, me doy cuenta de que lo más importante que hemos conseguido no son sólo cifras:
He tenido la suerte de formar equipo con todos los compañeros que han pasado por MicroPlanet a lo largo de estos años. Todos han dejado huella y siempre me he llevado algo aprendido. A todos os agradezco vuestra implicación, dedicación y esfuerzo.
También clientes, proveedores y colaboradores, habéis sido piezas clave. Vuestra formación, consejos y confianza cuando las cosas estaban complicadas nos han permitido llegar hoy donde estamos. Ese apoyo en los momentos de incertidumbre es uno de los activos más valiosos que tenemos como empresa.
Y sin duda, lo más importante, he ganado amigos. Muchos de los que empezasteis siendo compañeros, clientes o proveedores hoy estáis en mi vida. Ese es, probablemente, el mayor regalo que me ha dado este recorrido.
A todos los que me brindasteis vuestra confianza cuando apenas empezaba y a todos los que os habéis sumado en el camino: Gracias.
Hoy, más que nunca, seguimos con la misma ilusión del primer día.
Seguimos trabajando codo con codo con nuestros clientes para mejorar la calidad y la productividad de sus procesos. Como dice nuestro nuevo lema: Somos tu impulso eficiente.
Por otros 25 años de retos compartidos.
Juan Ramón Ortiz
Director


