En el mundo de la microingeniería y la ciencia de materiales, hay aplicaciones donde los detalles se miden en micras. Para esos casos, las microláminas metálicas (o microfoils) representan una solución avanzada, con una combinación única de ultra-delgadez, estabilidad y precisión. Estas finísimas láminas metálicas son fundamentales en campos como la electrónica, los sensores de alta precisión, la investigación nuclear o el desarrollo de baterías ultracompactas.
¿Qué son las microláminas?
Las microláminas son capas extremadamente delgadas de metal, producidas mediante un proceso de sputtering (pulverización catódica), en el que se bombardea un material metálico con partículas de alta energía hasta transferirlo, átomo a átomo, sobre un sustrato.

En el caso de Goodfellow, estas microláminas se depositan sobre una base de Mylar® permanente, disponible en versiones de 3,5 µm y, más recientemente, en una versión ultrafina de 0,5 µm, lo que permite estructuras más ligeras y mejor rendimiento eléctrico y térmico.

Ventajas clave
Elegir las microláminas metálicas de Goodfellow es apostar por la excelencia. Su fabricación con los más altos estándares garantiza una solución fiable, precisa y adaptada a las necesidades de cada proyecto. Ya sea por su pureza, su acabado o su disponibilidad en una amplia gama de metales y aleaciones, estas láminas ofrecen ventajas que marcan la diferencia.
- Espesores desde 0,1 µm
- Sin pedido mínimo ni valor mínimo de compra
- Plazo de entrega reducido (4–5 semanas)
- Opción de personalización bajo demanda
- Envío gratuito
- Posibilidad de elegir entre discos de 10 a 50 mm de diámetro
La nueva gama con Mylar® de 0,5 µm permite una mayor eficiencia gracias a:
- Menor resistencia térmica y eléctrica
- Reducción de interferencias por corriente
- Mayor eficiencia energética en aplicaciones de microescala
Aplicaciones estratégicas
Las microláminas metálicas abren la puerta a soluciones muy valiosas en sectores donde la innovación marca la diferencia. Su combinación de calidad, precisión y versatilidad las convierte en un recurso clave para aplicaciones estratégicas en industrias punteras como la aeroespacial, la electrónica avanzada o la energía.
Las microláminas son ideales para:
- Microdispositivos y MEMS: sensores de alta precisión, biosensores, chips, componentes para robótica, drones o smartphones
- Baterías delgadas: para dispositivos médicos, wearables o electrónica portátil
- Investigación científica: como referencia de espesor metálico o para estudiar propiedades micromecánicas
- Ciencia nuclear: estudios de dinámica de fusión o materiales irradiados

Variedad de materiales disponibles
Goodfellow ofrece microláminas en más de 25 metales puros o aleaciones, incluyendo:
- Metales nobles: oro, platino, paladio, plata, rodio, iridio
- Metales ligeros y conductores: aluminio, cobre, titanio, magnesio
- Materiales especiales: tántalo, tungsteno, molibdeno, zirconio, vanadio, niobio
- Aleaciones como NiCr (90/10 y 80/20)
Se encuentran disponibles en espesores de entre 0,1 y 0,75 µm sobre Mylar® de 3,5 o 0,5 µm.

Si trabajas en microtecnología, sensores o sistemas de alta precisión, las microláminas metálicas te proporcionan una solución ligera, precisa y técnicamente avanzada para aplicaciones donde el grosor importa tanto como la composición.
En MicroPlanet podemos ayudarte a elegir la combinación ideal de material, espesor y formato, con entrega rápida y sin cantidad mínima de pedido.


